Es una pregunta muy recurrente entre los amantes de las plantas y la jardinería. Y aunque parece que pueden haber algunas pautas que nos ayuden a encontrar el equilibrio de riego perfecto para las plantas, hay muchos factores a tener en cuenta.

Hoja monstera con agua

En este artículo vamos a repasar algunos factores que pueden condicionar el riego de nuestras plantas.

Riego de plantas según su variedad

Cada tipo de planta tiene unas necesidades hídricas específicas. Estas vienen determinadas por sus características, tipo de hoja, de raiz y variedad. Pero también por el tipo de entorno en el que la planta se pueda encontrar más cómoda.

Por ejemplo, pensemos en un rosal que puede crecer igual en un entorno frío o en un entorno caluroso. En ambos casos, aunque la variedad de la planta sea la misma, su adaptación al medio hará que presente necesidades hídricas diferentes según esté expuesta a temperaturas más o menos altas.

Para determinar sus necesidades reales, tendremos que investigar sobre la adaptación de la variedad al entorno o recurrir a sistemas que nos ayuden a saber cuándo la planta tiene necesidad de riego.

Riego de plantas según su entorno

Si nuestras plantas se encuentran en entornos de poca ilumiación, por lo general las tendremos que regar menos. Si, por el contrario están en lugares con gran exposición a la luz o, incluso, reciben luz solar directa, como en terrazas, jardines o balcones, entonces deberemos estar más atentos a sus necesidades de riego, ya que lo más probable es que sean mayores.

Para asegurarte de qué necesidades de luz y agua tiene cada una de tus plantas, puedes buscar información sobre la variedad o preguntar en tu centro de jardinería, que te orientarán de sus cuidados.

Riego según las estaciones

Para algunas plantas, las necesidades de riego van a variar mucho de una época del año a otra. Esto dependerá, fundamentalmente, de si la planta experimenta grandes cambios según cada estación o si, por el contrario, siempre mantiene una misma tendencia.

Por ejemplo, si hablamos de plantas de flores, de frutos o plantas que pierden sus hojas en invierno, lo común es que este tipo de variedades necesiten más riego en las épocas de primavera y verano, que es cuando mantienen más actividad.

Sin embargo, para plantas de hoja perenne o plantas de interior tipo cintas, potos o ficus, las necesidades de riego tienden a ser siempre bastante uniformes y sólo varían en función del cambio de las temperaturas. Es decir, que en verano o primavera, podrían necesitar algo más de agua si se encuentran muy expuestas.

Aunque, también debemos tener en cuenta que las plantas de interior, no se encuentran tan expuestas a las variaciones de temperatura de cada estación, ya que, por lo general, están en un entorno más protegido y controlado. Deberemos tener en cuenta este factor a la hora de suministrar el riego.

Y por lo que respecta a las plantas de interior, otro factor que puede afectar a su salud es la exposición a calefacciones o aires acondicionados. Ambos afectan, no solo al estado de la planta, sino a sus necesidades hídricas de forma directa. En este punto, lo ideal, sería no tener plantas cerca de puntos de aire acondicionado o calefacción.

Indicadores de la falta de riego

En general, las plantas suelen avisar cuando no reciben el riego óptimo, ya sea por falta o por exceso. Para poder detectar estos avisos, debemos tener unos conocimientos básicos sobre las plantas y sus características. Así, podremos detectar si un cambio en la coloración o textura de una hoja responde a un problema con el riego o, si por el contrario, el problema podría ser otro.

En este punto conviene decir que, con frecuencia, cuando la planta presenta algún tipo de indicio externo sobre su estado de salud, tendemos a proprocionarle agua sin realmente tener en cuenta si este es el problema, lo que puede llegar a agravar la situación.

Otro de los indicadores que muchas personas utilizan para determinar si la planta necesita agua es ver el estado de la tierra. Si la tierra está muy seca, entonces añaden agua.

Este factor, aunque muy útil en muchos momentos, puede inducirnos a error en plantas cuyas variedades se acercan más a la familia de los cáctus o las palmídeas. Este tipo de plantas cuentan con raíces capaces de almacenar una gran cantidad de agua, por lo que pueden aguantar mayor espacio de tiempo con muy poco riego aunque presenten un aspecto muy seco en la tierra.

También, en relación a este punto, deberemos tener muy en cuenta si nuestras plantas disponen de un sistema de drenaje correcto que facilite la expulsión del exceso de agua que puede producirse durante el riego. De lo contrario, la planta podría verse afectada por la acumulación de agua en la tierra, llegando a dañar las raíces o provocando su muerte.

Por lo general, siempre resulta más perjudicial para la planta un exceso de riego o deficiencias en el drenaje que una falta de agua.

Pero volviendo a nuestra pregunta inicial, ¿cada cuánto se deben regar las plantas?

Teniendo en cuenta todo lo que hemos mencionado más arriba, no existe un patrón universal para cada tipo de planta. Si además, no somos unos verdaderos entendidos, sino que simplemente nos apetece disfrutar de un entorno con el toque natural de las plantas, tenemos a nuestra disposición varios elementos que nos ayudan a conseguir un riego perfecto.

Uno de ellos es el medidor de humedad SUS.TEE, que consiste en un sencillo sistema que mide la humedad de la tierra y determina, usando unos sencillos parámetros de indicación hídrica, cuándo la planta necesita ser regada.

Medidor riego sus tee

El medidor cambiará de color para avisar de que la planta necesita agua. Este sistema no utiliza pilas ni baterías para funcionar y su aspecto resulta muy discreto. Además, es muy eficiente para todo tipo de macetas y para la mayoría de los sustratos.

Otro de los sistemas que nos puede ayudar a controlar el riego de nuestras plantas son los dispensadores de riego IRISO. Se trata de un sistema que proporciona a la planta un riego por goteo constante. Incorpora un sencillo regulador de caudal que nos permite decidir qué cantidad de agua recibe cada planta en cada momento.

Maceta con risgo con depósito IRISO

Con este sistema se puede garantizar el óptimo riego de la planta siempre que conozcamos sus necesidades, incluso en periodos de ausencia como vacaciones o escapadas de fin de semana.

Planta con riego por goteo IRISO

Existen varios tipos de riegos IRISO, con depósito incorporado o sin depósito. Para los que no incorporan el depósito, se conecta una botella de agua al sistema, que hará de depósito para el riego.

Además, se venden en packs de tres riegos (más uno de regalo que te ofrece Arborètum), por lo que con cada IRISO tendrás cubiertas hasta cuatro plantas.

Como ves, poder disfrutar de plantas saludables y hermosas no es solo para los entendidos, gracias a estas pequeñas ayudas para el riego de nuestras macetas.

Comparte