Maceta con risgo con depósito IRISO

Los sistemas de Riego por Goteo para plantas de interior son una solucion estupenda para plantas de interior en macetas que no tienen sistemas de auto-riego, pues es una solución simple, económica y ecológica para garantizar un buen riego en todo momento. Tambien son un alidado perfecto para aquellas personas a las que les gustan las plantas pero que no disponen de mucho tiempo para su cuidado, ya que les aporta autonomía. Además de esto, los sistemas de riego aportan otras ventajas:

– Permiten un riego adecuado y adaptado a cada tipo y tamaño de planta.
– Favorecen que se pueda convertir una maceta o jardinera sin autoriego en una maceta o jardinera autoriego.
– Ayudan a espaciar la frecuencia de riego.
– Es ecológico: reduce el consumo de agua hasta en un 80%.

Los sistemas de riego por Goteo se encuentan en dos formatos, con deposito o sin el. En este segundo caso, en el que el deposito no está incluído, podemos usar una vieja botella de plástico que se instala en la boca del sistema de riego y por donde pasará el agua hasta la planta.

Hacer la instalación del sistema de riego tan sólo lleva unos minutos y aquí os contamos cómo hacerlo paso a paso.

1. – Preparar el sistema

Extraer cada riego por goteo del envase original y ensamblar las piezas siguiendo las instrucciones del fabricante. La goma flexible deberá unir las dos piezas rígidas, ya que servirá de vía para el paso del agua desde el depósito al dosificador. Este paso es muy sencillo, ya que el sistema está pensado para facilitar su uso al máximo.

2. Instalar el depósito

En caso de haber elegido un sistema de riego Gota a Gota sin depósito, necesitaremos una botella de plástico por cada riego a utilizar. Deberemos asegurarnos de que se trata de botellas con un tamaño de boca estándar como el que se encuentra en la mayoría de botellas de agua de 1,5 litros o 2 litros, así como en algunas botellas de refresco.

Cortar la base de la botella para permitir su fácil rellenado y también para facilitar el paso del agua, ya que si no cortamos el culo, se crea un vacío que impide el correcto flujo del riego. Una vez hecho esto se une la boca de la botella a la pieza puntiaguda que va a la tierra, asegurándonos de que ha quedado bien fija y de que no tiene escapes.

3. Regular el caudal de agua

Una vez preparado el depósito para el agua y su unión con el regulador a través de la goma, será el momento de elegir el caudal de agua deseado según el tipo de planta y sus necesidades de riego. Girando la ruedecilla, se puede permitir más o menos salida de agua en diferentes niveles de goteo.  Se recomienda hacer este paso con algo de agua en la botella para comprobar la salida real. Hay que tener en cuenta también el tiempo que estaremos fuera y la capacidad de la botella que hemos instalado, ya que si elegimos un caudal de riego amplio, la botella se vaciará en menos tiempo.

4. Situar el riego en la planta y rellenar

El siguiente paso es colocar la salida del goteo en el punto de la planta que nos interese clavando la pieza en la tierra y vigilando que la salida de agua no quede en contacto con la tierra. Hay que tener en cuenta que el riego proporciona un goteo bastante localizado, por lo que si la planta o la zona a regar es amplia, se deberán situar varios riegos para cubrir toda el área.

Por último, rellenar la botella, asegurándonos de que el depósito tiene una buena estabilidad y que la tierra ofrece el suficiente soporte. Si no, podría ocurrir que al llenar la botella, el peso del agua desestabiliza la base que se encuentra en la tierra y vuelca el riego, derramando toda el agua de golpe.

Como se puede comprobar, tanto la instalación como el uso del sistema Iriso es muy sencillo pero si aún tienes dudas, te dejamos un vídeo explicativo. Tambien puedes consultar en nuestra tienda online la gama de riego gota a gota para plantas de interior y jardines que te ofrecemos.

 

 

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