Los Millenials de las grandes ciudades se han lanzado como locos a la compra y cultivo de plantas de interior. No se trata de la moda del momento, sino de una necesidad urgente de volver al contacto con la naturaleza en unas de las generaciones con más dependencia de las pantallas y las nuevas tecnologías.

Millones de personas en lugares como Nueva York, Londres o Barcelona han encontrado en las plantas de interior un aliado para retornar a esa naturaleza añorada sin salir de la ciudad. Han convertido sus apartamentos en verdaderos espacios zen en los que refugiarse cuando el ruido, real y virtual, se hace muy intenso.

Nuevos conceptos en torno a las plantas de interior

Como parte de esta tendencia empiezan a surgir negocios como el de Espai Joliu en barcelona, un concept store donde se fusionan la pasión por las plantas y por otro de los productos más amados por los millenials, el café. En este acogedor espacio conviven todo tipo de cáctus y plantas con las obras de ilustradores independientes y uno de los mejores cafés que se pueden encontrar en Barcelona, elaborado al ritmo pausado y consciente que marcan las plantas.

Vuelta a la tierra a través de las plantas de interior

Las plantas aportan al hogar un elemento de liberación para los sentidos que además de los beneficios intrínsecos en cuanto a calidad del aire o bienestar, han despertado en los usuarios una fuerte vocación hacia el cultivo, el cuidado y la propagación de todo tipo de variedades. Una actividad alejada de la tendencia online que les ayuda a enraizar con sus orígenes.

Mano plantando cáctus

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